El estado de las calles y aceras en Madrid es de escándalo. En un entorno de tanta monumentalidad como el entorno de los museos es verdaderamente grave que el Ayuntamiento no se movilice para mantener en perfecto estado el entorno de aceras y calles del Museo del Prado.
Para seguir con el hilo de lo expuesto, el estado de las baldosas del Pº del Prado es para soliviantar al más parado. Las baldosas rotas formando socavón, que están por abajo al lado de la barrera de entrada de coches al Museo del Prado, es un peligro para el transeúnte. Llevan meses estas baldosas rotas sin que tan siquiera se haya cercado el lugar, previniendo del peligro de tropezón y de caída grave para los bienandantes, aparte de dañar la estética del entorno culto de la ciudad.
Otro lugar a considerar, es la acera que da entrada al Panterre del Retiro, enfrente del Casón, que lleva rota semanas. Así lleva semanas, sin que se haya hecho nada para cambiar estas baldosas, ni tan siquiera se haya cercado el espacio previniendo del peligro de tropezar y arriesgar a romperse el pie, en el caso especial de los ciegos porque es una acera supuestamente adaptada para los ciegos.
Otro lugar es la calle de Atocha. Esta calle se ha asfaltado recientemente y se han ampliado las aceras. Pues bien al día de hoy, ya hay socavones en la calle y las aceras empiezan a romperse. ¿Cuál es el motivo de que se invierta dinero para estas infraestructuras y que al cabo de unos meses estén ya rotas y llenas de huecos? ¿Quién controla que estas obras se hagan con personas cualificadas y con clara conciencia del trabajo bien hecho, para evitar el despilfarro y el disgusto del ciudadano que observa que cada dos por tres aceras y asfalto están levantados porque se ha hecho mal, y en el que los inspectores públicos de obras brillan por su ausencia, quedando en manos de contratistas desaprensivos a los que no importa cómo y de qué manera se hacen las cosas, pensando solo en el beneficio que recomponer incesantemente obras, ya hechas, le suponen?
Los ciudadanos observamos como Madrid se deteriora lentamente ante la mirada pasiva del Ayuntamiento. Esta actitud lleva al ciudadano a pensar que más bien parece una actitud premeditada de los responsables políticos que asumen una actitud negligente de abandono y de pasotismo de nuestra ciudad en puntos clave del entorno monumental de Madrid. ¿Con esta actitud de los responsables políticos de nuestra ciudad, no es posible que Madrid avance en calidad de vida.
Clementina
01/ 02 / 06
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