El modelo Tilburg:otro modelo de ciudad sostenible (1ª parte)

 
cartel por la participación (JPEG) Tilburg tiene 165.000 habitantes, es la séptima ciudad en población de los Países Bajos, y ocupa una posición dominante en la región de Middle-Brabant. De ser una ciudad fundamentalmente agrícola, ha pasado a ser una ciudad industrial, donde, hasta no hace mucho, la industria textil determinaba su imagen. En la actualidad, la ciudad se presenta como la "ciudad industrial moderna de Tilburg", lo que conlleva una estratégica visión de futuro que establece el fundamento para el desarrollo de la ciudad en muchas áreas de actuación política. Esta visión tiene repercusiones en el crecimiento físico de la ciudad y en la calidad de este crecimiento y, también, en la forma en que se organiza la ciudad.

Hace quince años, se eligió un modo de organización de la administración municipal totalmente nuevo, conocido como el Modelo Tilburg.

En este modelo encontramos un método de trabajo similar al de las empresas constituidas por una sociedad principal y departamentos. Los departamentos funcionan como empresas públicas que ofrecen productos claramente definidos. En la corporación política (junta municipal y ayuntamiento), se decide qué productos tienen que ofrecerse, en qué cantidades y conforme a qué normas de calidad. La administración pública (la administración municipal), es responsable de que los productos tengan el coste más barato posible, según los requisitos establecidos por la corporación política.

No obstante, el ayuntamiento no interfiere en el modo en que se generan los productos ni en como se ofrecen. Básicamente, los responsables políticos de la corporación contratan a los departamentos que tienen que informarles, de acuerdo con un sistema de información muy transparente, sobre la marcha y posibles variaciones en la producción. De acuerdo con esta información, el ayuntamiento puede modificar sus decisiones. Igual de importante es el modo en que la organización de la ciudad y el ayuntamiento intentan ponerse en contacto con los ciudadanos y otros sectores interesados de la ciudad.

En la década de los setenta, en particular, cuando se concibieron y realizaron los proyectos de remodelación de la ciudad de largo alcance, Tilburg creó un sistema de participación que funciona en algunas ciudades neerlandesas. Los barrios y distritos de Tilburg disfrutan de un cierto grado de participación en la toma de decisiones y en su aplicación. Este sistema se ha convertido en un moderno conjunto de útiles de participación. Los ’clientes’ de la organización municipal de Tilburg constituyen un factor cada vez más importante en el desarrollo de la ciudad y en los contenidos de la gestión municipal, por ejemplo.

La gestión municipal: teoría

Las bases para la nueva gestión municipal se encuentran en el primer Plan de Gestión Municipal, realizado en 1989. Desde entonces, la programación y la planificación municipales en Tilburg se realizan mediante un proceso organizado. Se realiza un proyecto anual que, gracias a las aportaciones de los residentes, que presentan descripciones e indicaciones sobre el barrio, y al Plan Municipal y los planes básicos de calidad, logra un buen equilibrio entre lo que es necesario técnicamente y lo que los residentes consideran necesario. El Plan Municipal es fundamentalmente un plan físico para todo el área comprendida en el municipio y establece las directrices generales de la política municipal en sectores como la vivienda, el trabajo, el tráfico, etc. El concepto fundamental del Plan Municipal es el de ’calidad básica’.

El punto de partida es que el ayuntamiento, en su conjunto, debe ofrecer una calidad básica adecuada. Para conservar esta calidad básica, la mayor parte de la ciudad necesita sólo un mantenimiento normal. Las áreas de la ciudad en las que la calidad básica es insuficiente pueden ser declaradas ’zonas de atención especial’ en la gestión municipal. Lo mismo ocurre con las áreas en desarrollo.

El concepto de ’calidad básica’ puede definirse como la calidad mínima aceptable de los distintos aspectos que constituyen el entorno de la vida cotidiana y que controla el ayuntamiento.

Aunque hay información disponible sobre muchos aspectos de la calidad, el concepto de ’calidad básica’ debe elaborarse aún más. En relación con los denominados conceptos ’débiles’ de la calidad, los métodos de estudio son especialmente limitados y las normas prácticamente inexistentes. Ello no cambia el hecho de que los informes sobre la calidad básica sean muy útiles como indicadores de la orientación que debe tener la preparación y la aplicación de una normativa. Los Planes de Calidad Básicos son una parte esencial del proceso de auditoría del barrio.

Además de lo mencionado anteriormente, se han utilizado las descripciones del barrio para crear otro método para identificar los problemas. Esta es la otra parte de la auditoría del barrio. A través de las descripciones del barrio, la información estadística se puede incorporar a la información del barrio y, una vez comparada con la situación concreta, puede interpretarse. Al hacerlo así, las mediciones generales y específicas de los barrios se verifican y su alcance puede ser mayor.

La publicación del Plan Municipal de Tilburg, fue el catalizador de las primeras descripciones de barrio. Se pedía a los residentes y usuarios que aportasen sus ideas acerca de las prioridades para la elaboración del presupuesto anual de los fondos de la gestión municipal. De acuerdo con un método establecido, se hicieron las descripciones de ocho barrios. La presentación de estas descripciones al ayuntamiento dio lugar a visitas de trabajo de los concejales y de los directores del proyecto a los barrios que participaban en éste. Gracias, en parte, a estas visitas, los resultados se integraron en los planes concretos de ejecución anual y en la planificación financiera a varios años del Plan Municipal: los Programas Municipales anuales.

El método de cinco fases

El Programa Municipal, al igual que las descripciones de los barrios y los distritos, ha sido un éxito en Tilburg. El punto de partida del método es que hay un compromiso firme y un gran interés en el barrio y que este interés se ha hecho patente. Las directrices generales del método usado consisten en cinco fases:

1.Identificación del problema: identificar todos los

problemas del barrio;

2.Acuerdo: discutir juntos los resultado

3.Solución: cómo resolver los problemas que existen;

4.Responsabilidades: quién debe hacerse cargo de resolver el

problema;

5.Acuerdo: están las organizaciones y los individuos de

acuerdo con las soluciones.

Para lograr la relación más directa posible con el Plan Municipal, se ha elaborado una lista de referencia con los problemas que aparecen en este plan. Al utilizar la lista de referencia, los trabajadores encargados de la mejora hacen un inventario de las zonas que tienen problemas por distritos o barrios. Este inventario se envía a todas las asociaciones de vecinos, usuarios y gestores del barrio conocidos.

La gestión municipal: práctica

En 1992, un grupo de trabajo hizo un balance de las mejoras que ya se habían realizado en los barrios durante el primer año y medio de ejecución del proyecto. También se aprovechó la ocasión para actualizar los inventarios de zonas con problemas. Esta evaluación se editó también en un prospecto, que se presentó y discutió en debates. Las áreas que tenían problemas sin resolver o problemas nuevos se integraron en el sistema de descripción de la ciudad. Según este sistema, los recursos disponibles para 1993 se dividieron y se planificó la aplicación de medidas.

La evaluación del proyecto mostró que el enfoque integrado de los problemas de la ciudad no siempre resultaba fácil. Se buscaron métodos para que la gestión social fuese una parte más estructural e integrada de la gestión municipal. Para que tuviesen lugar las discusiones de distrito, los departamentos municipales debían hacer que sus actividades fuesen perceptibles. Año tras año, mejoró la calidad y la amplitud total del proceso.

Se requiere un empeño constante para que continúe la cooperación, no sólo entre los distintos departamentos municipales, sino entre el ayuntamiento y los demás colaboradores externos.

En los años en los que se ha realizado este modelo de gestión municipal, la respuesta de los ciudadanos y otros sectores interesados ha sido sorprendente. Las asociaciones de vecinos han reaccionado de un modo especial a las ideas y planes municipales. La realización de los objetivos de los participantes está ahora más cerca.

Un paso más: el Programa Municipal

Utilizando las aportaciones a los planes de calidad básica y las descripciones de barrio, el Plan Municipal adquiere una forma concreta en el Programa Municipal que se elabora cada año. En éste aparecen las diferentes áreas de la ciudad y sus fases de gestión. El ’borrador’ de la distribución de los fondos destinados a la remodelación de la ciudad también aparece en el Programa Municipal.

Para el ayuntamiento las alegaciones a este programa son una importante fuente de información sobre las cuestiones que preocupan a los ciudadanos y sobre los problemas de la ciudad. El Programa tiene un margen financiero establecido de manera que las alegaciones puedan ser atendidas. El Programa Municipal, una vez adaptado recogiendo las alegaciones recibidas, queda establecido como un elemento del presupuesto municipal en primavera. Este procedimiento ha contribuido a estimular en gran medida a los distintos barrios para que hagan una relación de sus problemas por sectores y hagan una descripción del barrio.

El futuro de la gestión municipal

Es evidente que la gestión municipal de Tilburg se basa en cuatro puntos de partida. En primer lugar, la discusión de lo que es necesario hacer en los barrios, seguida de la elaboración de la distribución sistemática de los medios para llevarlo a cabo. La segunda fase esencial es la discusión sobre la calidad técnica de todas las políticas sectoriales empleando un concepto sistemático de calidad básica. En tercer lugar, la ciudad desearía que los residentes participasen en un ámbito menor que el del barrio en la toma de decisiones, para evitar que se tomen decisiones técnicas de modo burocrático, lo que no ayuda a afrontar los problemas reales de los barrios. El objetivo final es integrar la política municipal a escala de los barrios y distritos.

La gestión municipal va más allá de la calidad del entorno físico y de la planificación municipal, ya que por calidad se entienden cosas tales como instalaciones de servicios sociales, un entorno de calidad, etc. Tilburg se inclina cada vez más por un enfoque integrado que pueda aplicarse al modo de funcionamiento de la administración municipal y a la estructura organizativa del municipio. Esto supone también, que el ayuntamiento quiere compartir responsabilidades con otras organizaciones, como las empresas constructoras, las organizaciones de servicios sociales y los propios ciudadanos.

(Continuará......)