¿Para qué queremos un defensor del Pueblo: para que atienda a nuestras razones o para que refrende al gobernante de turno?

 
No deja de sorprendernos cada vez más el giro que toman las administraciones con respecto a los ciudadanos. Una guerra frontal es la que parece estar estableciéndose entre el que gobierna y el gobernado. Esta vez el llamado "Defensor del Pueblo" ha dado la razón al Ayuntamiento en contra de la opinión de los vecinos. ¿Para qué queremos un defensor del pueblo? Un señor que fue nombrado por el partido popular y que no se sabe por qué razones "políticas" el gobierno del PSOE lo ha mantenido en el cargo. Cuántos fallos y cuántos asuntos ha procedido a resolver el "defensor del Pueblo" que hayan favorecido las razones de los ciudadanos? En realidad este cargo del Defensor del Pueblo es solo una argucia del poder político para engañar al ciudadano y hacerle creer que sus asuntos de verdad interesan y que existe una figura (decorativa) que "defiende " los intereses de la ciudadanía y que exige la democracia. El Sr. Mugica no entiende de democracia. Desde que ocupa el cargo de Defensor del Pueblo su "independencia" se la tragó el poder de turno, aunque su tentación partidaria lo inclina al servicio del PP.

Los vecinos no estaban de acuerdo con los proyectos de construcción del by pass sur y de la conexión de la calle Embajadores con la M-40·

El Alto Comisionado señala que no existe indefensión de los vecinos y pone de manifiesto el interés medioambiental del proyecto de remodelación de la M-30.

El Defensor del Pueblo ha decido archivar la queja presentada por los vecinos del barrio de Legazpi contra los proyectos municipales de construcción del by pass-sur y de la conexión de la calle Embajadores con la M-40, incluidos en la reforma de M-30.

En su resolución el Defensor del Pueblo señala que no ha habido imprevisión por parte del Ayuntamiento ni indefensión de los vecinos: «Es posible calificar positivamente el fondo del asunto; en suma, no estamos ante actuaciones públicas emprendidas con imprevisión ni que tengan una finalidad de consecución dudosa, ni que haya faltado información al público o que los ciudadanos, y en particular los vecinos, no hayan podido participar en la adopción de decisiones públicas. No ha habido indefensión. Por todo lo cual, cabe adelantar que esta Defensoría no encuentra razones suficientes para proseguir las actuaciones».

El Alto Comisionado, además, ha puesto de manifiesto el interés medioambiental del proyecto de remodelación de la M-30. «Los aspectos ambientales no han sido en absoluto ignorados o descuidados por la Administración Municipal. También hemos de expresar nuestro acuerdo con que la mejora del medio ambiente es uno de los objetivos principales y una de las consecuencias de la remodelación, o sea que es uno de sus objetivos, y no de los menos importantes». El Defensor del Pueblo considera, por tanto, que el proceso seguido por el Ayuntamiento «es ajustado a las exigencias legales y de la buena administración».

La decisión del Defensor del Pueblo ratifica que los proyectos municipales están encaminados a mejorar el medio ambiente de la ciudad y la calidad de vida de los ciudadanos y que su tramitación ha sido correcta. Se ven así refrendadas las autorizaciones otorgadas por todos los organismos estatales y regionales con competencia sobre estos proyectos y las cinco decisiones judiciales dictadas en relación con los mismos, entre ellas las dos sentencias ya pronunciadas por distintos juzgados que expresamente declaran ajustados a derecho los proyectos municipales./

Madrid 28 /03 /06

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