Sombricidio irrecuperable (Carta de un madrileño)

 
Los ciudadanos nacidos y vividos en Madrid observan cómo su ciudad está siendo cada vez más despojada de lo que es su identidad. Una ciudad que como Madrid no se parecía a ninguna porque tenía sus propias cualidades y características. Llegar a Madrid era decir hospitalidad, humor, hogar, vecinos, amigos, solidaridad, música, fiestas barriales, conciencia, crítica popular, rebelión, desdén por el poderoso y el rico, apoyo y comprensión por el débil. Era estudio y sabiduría, ciencia y arte, y teatro y más.... Pero todo esto está siendo arrebatado por el "nuevo modelo" de ciudad que nos está imponiendo Gallardón y su cohorte de neoliberales. Pero se olvida el alcalde de que Madrid sabe resistir y en la resistencia alberga el que prospere un nuevo marco político alternativo al sistema único. ¡Entonces Ud. sabrá lo que es Madrid, alcalde!

Sombricidio irrecuperable

Cuando hablo de Madrid, normalmente escribo al cuadernillo de El País Madrid; pero llegados a este punto me parece mucho más adecuado hacerlo a la sección general para que las personas de otras ciudades sean conscientes de cómo vivimos aquí. He vivido en Madrid toda mi vida y cada vez me cuesta más. Desde que me independicé he pasado por tres casas diferentes del centro de Madrid (barrios de Chamberí, Guindalera y Arganzuela) y en todas ellas grúas, excavadoras, perforadoras, zanjas, polvo y vallas me han acompañado como si fueran parte de mi mobiliario. Pero sobre todo el calor, esos 40ºC de calor seco de Madrid que se han ido multiplicando debido al gran« sombricidio» del alcalde actual y de su predecesor; por cierto que Madrid es la capital europea en la que más han subido las temperaturas.

De este último llegué a pensar que era un complejo de la infancia relacionado con su apellido y del actual no sé qué pensar ¿me conoce y me persigue?, ¿se quiere vengar de mí por algo de lo que recuerdo? Para que me entiendan los que no son de Madrid, es vivir con esa sensación de la que te hablan las madres que han tenido bebés que no duermen y dicen que nunca recuperarán el sueño perdido; eso nos pasa a los madrileños con las obras. Yo ya no concibo que se me pueda olvidar nunca lo que estamos pasando y no sé qué haré cuando la próxima persona me responda: «Y lo bonito que va a quedar después», dicho sobre todo por gente que vive en las afueras, barrios periféricos o pueblos del extrarradio Además nos quieren vender un Madrid más verde cuando lo que han hecho es irrecuperable; hasta los niños saben que con toneladas de hormigón bajo tierra los árboles no pueden crecer como lo hicieron en el parque de la Arganzuela.

Ya lo he visto muchas veces y lo he sufrido otras tantas, nos van robando trocitos de ciudad, nos roban nuestros recuerdos y se los ofrecen a precio de saldo a las grandes constructoras. En estas nuevas avenidas y plazas nunca se pone el sol y es imposible hacer nada en ellas, es espacio perdido la mayor parte del año, no se fije Vd. en otras capitales europeas, por favor, que a lo mejor necesitan espacios de este tipo porque el clima allí es muy diferente, hablamos de Madrid. El calor es un factor relevante en el desencadenamiento de la locura y no es nada descabellado decir que nos está volviendo locos.

En una entrevista en televisión, el actual regidor dijo que él estaba en política para transformar, que eso era la política. Lo único que deben transformar los políticos son las desigualdades y la política es gestionar un dinero que recibes de los ciudadanos para hacerles la vida un poco más fácil. Lo que Vd. hace, Sr. Alcalde, es transformar nuestra vida y hacérnosla casi imposible, pero nosotros los madrileños somos duros de pelar, ahora que los árboles y las sombras que Vd. nos ha robado, esos no volverán, esas raíces que sustentaban el infierno madrileño ya no medrarán y quizá un 10-20% de ellos podrán volverse a plantar, pero ¿dónde?, ¿sobre el hormigón?, ¿en sus famosos macetones?, ¿en las bacas de los coches?.

Jorge Bartolomé Zofío (Madrid)