Una de las buenas razones por las que se abrió la Gran Vía madrileña fue para establecer una conexión rápida entre los viajeros de la Estación de ferrocarril de Atocha y la Estacion del Norte, ambos espacios ferroviarios establecidos respectivamente, uno en el valle del Arroyo de la Fuente Castellana hasta Abroñigal. y el otro en el valle del Rio Manzanares, sobre cuyos márgenes ha culminado recientemente una operación que ha liberado una gran superficie verde y peatonal gracias al soterrramiento de la M-30.

JUNIO 2007. nba. Reiteradamente nos hemos pronunciado sobre la magnífica recuperación verde y peatonal de los márgenes del rio Manzanares gracias al soterramiento de la M-30. Manuel Melis puede volver orgulloso a su cátedra después de haber sido el Coordinador General de esa Infraestructura. Los alumnos le agradecerán aprender sobre tamaña experiencia. Ese principio de recuperación del valle que ha realizado la alcaldía de Gallardón debe serviir de base, a mucho más largo plazo, a el Proyecto de Mendiluce de recuperar integralmente el rio hasta sus Fuentes y hacer un camino rural hasta el nacimiento del rio. Nosotros que no somos ajenos a ese proyecto hemos propuesto un debate sobre un Delírio Urbanístico como sería la recuperación como prolongación del eje Recoletos-Prado, la Recuperación del valle del Arroyo de la Fuente Castellana, a próposito de las Alegaciones que presentó el Ayuntamiento de Madrid al plan de Fomento de Ampliación de la Estación del AVE, proponiendo como alternativa, apoyada por la FRAVM, que retroceda 1.5 Km. hasta Abroñiga. Si se recuperaran ambos espacios ferroviarios como valles verdes y peatonales, La gran Vía que conectaría ambos espacios ferroviarios puede ser la conexión rápida entre ambos valles "verdes".
 

UN DELIRIO URBANÍSTICO MADRILEÑO: II PARTE "ALEGACIONES DEL AYUNTAMIENTO AL PLAN DE FOMENTO DE AMPLIACIÓN DE LA ESTACIÓN DEL AVE EN ATOCHA".

articulo publicado en nuestra web. 11 marzo 2007.

Cualquiera que proponga nuevas grandes obras en Madrid para la próxima legislatura es que está loco. Incluso nuestro actual Alcalde -que ha sido el campeón de las grandes obras- ha dicho, que -precisamente porque se han concentrado en el actual mandato-, el próximo se verá libre de ellas. El candidato socialista a la Alcaldia también ha sido claro: en su programa no hay "ni grandes obras", "ni grandes ejes", sino un giro social. Y realmente nuestra ciudad necesita una tregua de "grandes obras" .

21 marzo 2007.

Esa tregua debería permitir que se plantee más tranquilamente una gran obra inevitable, pues no es Municipal, sino de Fomento: la ampliación de la estación del AVE en Atocha y el nuevo túnel para la alta velocidad. Planes ante los que el Ayuntamiento ha presentado Alegaciones. No hay que olvidar que una de las grandes obras que más ha afectado al centro de esta ciudad, también de Fomento, es la nueva linea de cercanías entre Atocha y Chamartín por Sol y Alonso Martinez. Así que es inevitable pronunciarse sobre la "gran obra" que se avecina del AVE en Madrid y su relación con el eje Prado-Recoletos. Aceptando que es una locura plantear grandes obras después de las que ha vivido esta ciudad, nosotros nos atrevemos a proponer un gran delirio urbano para invitar a pensar en la ciudad que queremos aunque sea a plazo largo. La primera parte de ese delirío o alucinación urbanística madrileña es la recuperación -al menos parcial- del Arroyo de la Fuente Castellana. Contra lo que se suele pensar, la pronunciada bajada por Delicias hasta el rio Manzanares no era la continuación del arroyo que bajaba por la Castellana y el Prado. Aunque este bajada de Delicias era una derivación de éste, el torrente principal -una vez superada las estribaciones de la colína dónde hoy se ubica el Observatorio y los altos del Retiro- torcía en Atocha hacia su izquierda y se encaminaba hasta el arroyo de Abroñigal.

Este antiguo valle es hoy día un espacio ferroviario. Con cierta lógica se utilizó esa vaguada para que el tren llegara hasta el mismo centro de la ciudad. Esa lógica también se usó en la estación del Norte utilizando el valle del propio rio Manzanares. Pero la ciudad ha vivido de espaldas a su rio principal, en parte porque era casi un barranco gracias a lo cuál será posible algún día la recuperación del valle cómo zona verde y peatonal. No ha ocurrido lo mismo con el arroyo de la Fuente Castellana que ha sido completamente urbanizado: primero por el Paseo de la Castellana y el Paseo del Prado, que son dos cosas a la vez difícilmente armonizables: la zona que junto a la zona del Palacio de Oriente, es la más noble de la ciudad y digna de peatonalizarse- y una casi autopista que es el eje principal del tráfico Norte-Sur. Y a continuación de esa gran ocupación del paseo Castellana- Recoletos-Prado está ese gran espacio ferroviario de Atocha-Abroñigal.

El Ayuntamiento de Madrid -con una gran valentia por los costos que iba a significar- ha emprendido el soterramiento de la M-30 por la zona contigua a la Casa de Campo dando el paso fundamental para recomponer el valle del Manzanares como zona verde y peatonal, superando la fragmentación actual en múltiples parques aislados: Vistillas, Parque de Atenas, Casa de Campo, Campo del Moro, Sabatini, Plaza de España, Parque del Oeste, etc. Ese paso fundamental debería ser seguido -con tiempo- hasta el final por la propuesta que hizo el verde Mendiluce de recuperación completa del río y la realización de un sendero rural que permitiera remontar el Manzanares hasta sus fuentes. El Campo debería entrar hasta la Plaza de España. Y entonces sería un nombre de la plaza más apropiado.

Más recientemente, el pasado 16 de Diciembre de 2006, el Ayuntamiento de Madrid ha presentado Alegaciones al plan de Fomento de ampliación del AVE en Atocha, por ser incompatible con sus planes urbanísticos de la zona Prado-Recoletos, Retiro y Botánico. Propone como alternativa que la estación del AVE retroceda 1.5 km. hasta Abroñigal situándose al lado de la M-30 y el centro comercial Hipercor.

Merece la pena emprender ese debate de sí los espacios ferroviarios deben ocupar las vaguadas naturales, de si es más importante para la ciudad ser el centro de la red estatal -y cómo parte de sus obligaciones de capitalidad- no oponerse a que el AVE penetre hasta el mismo corazón de la ciudad en Atocha. O si en cambio, son más importante los planes urbanísticos para la zona.

Desde luego, en mi opinión, ese retroceso de la estación sólo es pensable para recuperar -aunque sea parcialmente- ese espacio natural que era el arroyo de la Fuente Castellana, para que sea una zona lo más natural posible, o sea verde y peatonal y manteniendo la antigua estación de Atocha cómo invernadero.

El segundo delirio urbano que proponemos es que esa recuperación del arroyo de la Fuente Castellana cómo prolongación del Paseo del Prado, se haga integrándola en una gran zona verde que la una a las colínas del Observatorio y Retiro, con la arboleda del Paseo del Prado, el Botánico y el Retiro. Eso obligaría al soterramiento del tráfico de la calle Alfonso XII y a convertir su último tramo en una calle verde y covertir también en calle verde Claudio Moyano y Espalter. Este ensanchamiento y unión de la zona verde central serviría para descongestionar el Retiro que recibe -sobretodo los fines de semana- un gran impacto por su masificada visita. Esa unificación de zonas verdes hoy fragmentadas permitiría también unir los dos homenajes que ha hecho nuestra ciudad a las víctimas del mayor atentado terrorista que ha sufrido Madrid.

Todos éstos planes de recuperación de zonas verdes son díficles de llevar a la práctica -y éste es el tercer delirio- sin plantearse el soterramiento del tráfico, la construcción de aparcamientos y la final peatonalización del Paseo del Prado -con sus zonas de Museos- para covertirse en el gran paseo peatonal y verde que necesita esta ciudad. Así se lograría levantar el fuerte corte entre el este y el oeste de la ciudad por ser casi una autopista e integrar ámbas orillas: hacia un lado la conexión con el Retiro y hacia el centro de la ciudad internándose por el barrio de Las Letras primero y después hasta Austrias, a través de múltiples calles y plazas conectándo peatonalmente -cómo hace el recientemente construido eje peatonal de Huertas con el valle del Manzanares y la cornisa del Palacio Real, la Catedral de la Almudena y el valle del Manzanares.

Realmente sería una alucinación que llegáramos a ver que una ciudad recupera la naturalidad de sus dos valles principales y que éstos sean conectados por el Madrid de Las Letras-Huertas-Austrias paralelamente a otras conexiones más modernas cómo son San Jerónimo, Álcala, Sol ,etc. Pero una alucinaciòn posible a muy largo plazo y gradualmente, pero teniendo esa perspectiva. El simple retroceso de la estación del AVE y de los aparcamientos que hay a su margen izquierda liberaría un espacio muy importante, que podría coexistir cómo zona verde con las estación subterránea de Cercanias y su salida por la Rotonda, dentro de esa zona verde cómo hemos dicho de la antigua estación cómo invernadero.

Entre los planes de Fomento y las propuesta del Ayuntamiento quizá cabe un termino medio. Por otra parte, un cierto alejamiento de la estación del AVE -no tiene demasiada importancia- para los que llegan a Madrid, si además de esa primera ciudad a la que se llega de M-30 y centros comerciales -a esa otra ciudad ádonde conducen nuestros túneles (Benjamìn Prado)-, hay una estación intermedia en Serrano, entre la Puerta de Älcala y la altura de Colón; y sobretodo no tendrá mucha importancia: sí sin alejarse mucho, aterrizan en esta alucinación urbana que recupera la unidad verde del Arroyo de la Fuente Castellana.

nanye blázquez aldana

fragmentos bibliográficos:

LA GRAN VÍA

Bajo la dirección de Luis Enrique Otero Carvajal, Profesor Titular de Historia Contemporánea.

Realizada por:

Enrique Herrero Heras (Universidad Complutense)

Marisol Martínez (Universidad San Diego)

Antonio Pareja Sanz (Universidad Complutense

El trazado de la Gran Vía se justificaba en función de los siguientes puntos:

Descongestionar la Puerta del Sol, centro neurálgico de la Villa y paso obligado por la disposición radial del viario.

Restablecer comunicación entre los prósperos barrios de Argüelles y Salamanca a través del Centro.

Hacer desaparecer calles y casas insalubres, lóbregas y antihigiénicas.

Enlazar las estaciones de ferrocarril de Príncipe Pío y Atocha, acortando considerablemente las distancias, a la vez que se mejoraba la circulación excesiva por los sitios más céntricos.

Madrid Wikipedia

En 1860 se derriba por fin la cerca de Felipe IV y la ciudad puede crecer, en principio de una forma ordenada, gracias al plan Castro y la realización de los ensanches[30]. Será la oportunidad de fabulosos negocios, que enriquecieron al Marqués de Salamanca, quien dio nombre al nuevo barrio creado al este de lo que pasará a ser el eje central de la ciudad (el Paseo de la Castellana, prolongación del Paseo del Prado). Se establece un moderno sistema de abastecimiento de aguas (el Canal de Isabel II) y se establece la comunicación por ferrocarril que convertirá a Madrid en el centro de la red radial de comunicaciones, lo que también deja su huella en la trama urbana (Estación de Atocha y Estación de Príncipe Pío).

Uno de las criticas más lúcidas que hemos oido acerca de los costos de la M-30 es de Ängel Pérez el candidato de IU a la Alcaldía que sin cuestionar la bondad de los resultados de la obra, es que la obra se ha hecho a costa de carencias en servivios sociales para los madrileños cuando la infraestructura debería haber sido costeada por las tres administraciones pues no es simplemente un servicio de circunvalación de la ciudad sino también sirve de conexión entre la red Madrid-Región y la red viaria radial estatal.