La vida política urbana nos trae dos verdaderas paradojas, Madrid es una ciudad con un considerable retraso en su peatonalización. Y antes lo era todavía más: una auténtica páralisis; terminaba el siglo XX -un siglo nefasto para los peatones- y solo eran peatonales la Plaza Mayor y la calle Preciados. El anterior Alcalde Álvarez del Manzano se propuso remediar esta situación con dos proyectos ambiciosos y encomiables: peatonalizar la Plaza de Oriente y el Paseo del Prado que eran dos de los espacios más nobles e importantes de la ciudad. Logró sacar adelante la peatonalización -con mil dificultades y mucha incomprensión- de la Plaza de Oriente que poca gente oficialmente le ha agradecido o reconocido. En cambio, no logró realizar la peatonalización del Paseo del Prado porque -entre otras razones- el entonces Presidente del Gobierno de la Comunidad de Madrid D. Alberto Ruiz Gallardón se lo impidió maniatándole con sucesivas obstrucciones hasta que le hizo desistir. Ahora, es al revés: la Comunidad le dice que no descarte los túneles y le puede maniatar con las mismas cuerdas con que se dotó Gallardón. Esa es la primera paradoja.
Uno de los obstáculos mayores que se pusieron para acabar con aquel proyecto de peatonalizar el Prado es que no se podía hacer túneles que garantizasen el tráfico rodado Norte Sur y una compleja infraestructura subterránea - accesos, salidas, aparcamientos, muelles de carga y descarga, respiraderos, salidas de emergencia, etc.- sin hacer peligrar la vida de los árboles del Prado y sin alterar o perjudicar el entorno de edificios y espacios emblemáticos de la ciudad.
El otro gran obstáculo que se arguyó es la superocupación actual de ese subsuelo: el enlace ferroviario entre la estaciones de Atocha y Chamartín; la existencia de cruces con líneas de Metro y estaciones en Colón, Cibeles o Atocha; y además de infraestructuras ferroviarías, grandes colectores. Y no sólo eso - sino algo ecologicamente más importante- , como los técnicos vuelven a recordar ahora cuando aseguran que el túnel Norte Sur "afectaría a todo el sistema hidrológico en la zona, donde el agua viene por escorrentías desde la ladera del Retiro y se filtra a los acuíferos subterráneos. Todos los árboles de la zona beben de esa fuente, y afectar las capas freáticas perjudicaría al arbolado. También quedaría «cortado» este sistema...". Por si todo esto fuera poco: diversas instalaciones subterráneas de Defensa y Banco de España, etc. etc.
Nosotros, sin frivolizar todos estos obstáculos, apoyamos fervientemente no sólo el proyecto de peatonalización de la Plaza de Oriente sino también la del Prado. Así nació nuestra propuesta de eje peatonal de Huertas: un eje que a través de Huertas-Plaza Mayor-Santiago-Plaza de Oriente conectará ambos espacios considerados los más nobles de la ciudad. Ese eje "histórico" uniría por la calle Huertas, en linea recta el Prado y la Plaza Mayor. Y luego, a través de la calle Santiago, la que utilizaban los Reyes para ir del Palacio a la Plaza Mayor, se uniría con la Plaza de Oriente. Lo mejor que nos pudo pasar es que el Ayuntamiento asumió nuestra propuesta como algo propio pues unía peatonalmente además 13 plazas y placitas con esos dos grandes espacios que quería peatonalizar. Pero también surgieron muchas dificultades y adversarios, algunos esperados: una sospechosa asociación de nueve vecinos; otros inesperados -aunque mejor intencionados- como los que decían que cómo se iba a romper en Madrid la parálisis de la peatonalización Plaza Mayor y Preciados, haciendo peatonal un callejón con una gran cuesta arriba como es la calle Huertas. Como si nosotros hubieramos planteado el eje de Huertas como exclusivo!. Pudimos replicar: que se estudie peatonalizar otros ejes como San Jerónimo-Sol-Arenal o parcialmente la Gran Vía, que si es un espacio más "noble" y moderno que Huertas y tiene la ventaja de ser una arquitectura civil en una combinación genuina de esta ciudad, a diferencia del Prado y Oriente que son casi espacios del Estado.
Quizá animados por el éxito de nuestra primera propuesta nos atrevimos a proponer la recuperación verde del Valle del Manzanares uniendo peatonalmente la Casa de Campo con la fragmentación de parques y zonas verdes de este lado del Rio que debería ser "una zona verde": Casa de Campo, Vistillas, Parque de Atenas, Campo del Moro, Plaza de España, Cuartel de la Montaña, Parque del Oeste, etc, etc. Para nuestra sorpresa esa propuesta de prolongación verde de nuestro proyecto, que fue asumida con entusiasmo por Sigfrido Herráiz, la desarrolló en unos terminos mucho más ambiciosos todavía el actual Alcalde con el soterramiento de la M-30 por el cuál le felicitamoscmo también a Manuel Melis, Director de la construcción de esa infraestructura, que ha puesto las bases para la recuperación verde y peatonal del Valle del Rio Manzanares.
Animados todavia más por la maximización de nuestra segunda propuesta, propusimos también la prolongación verde por el otro lado: desde el Prado, en el mísmisimo centro de Madrid: la unión verde y peatonal del Prado, el Botánico y el Retiro, con su colina del Astrónomico. Esa unión verde y peatonal también la estudió con simpatia Sigfrido Herráiz que terminó saliendo del Ayuntamiento. Luego, cuando se abrió la veda de los delirios urbanos madrileños, con la propuesta del Ayuntamiento de retroceso a Abroñigal del AVE de la Estación de Atocha, nosotros propusimos (pues el antiguo cauce del Arroyo de la Fuente Castellana torcía hasta Abroñigal tras sobrepasar la colina del Astrónomico), nuestro UN DELIRIO URBANÍSTICO MADRILEÑO (VÉASE>), con nuestra propuesta de RECUPERACIÓN DEL ARROYO DE LA FUENTE CASTELLANA. Ahora que dice el Concejal Manuel Cobo que el subsuelo está "repleto" y detalla entre los obstáculos las "escorrentias", tenemos que decirle que el antiguo arroyo de la Fuente Castellana no es el problema sino la solución: Los peatones, la vegetación con sus hermosos árboles y el cauce de agua natural pueden estar en la superficie. Sobre esas propuestas de recuperación del valle del Manzanares a un lado, y la recuperación del Arroyo de la Fuente Castellana en el propio centro de la ciudad, hemos recordado desde estas páginas que la Gran Vía se abrió en parte para la unión rápida de las estaciones de Atocha con la del Norte, espacios ferroviarios que ocupan los valles más importantes de nuestra ciudad. La peatonalización del Prado, del eje de Huertas Plaza Mayor-Sol, de la Plaza de Oriente y de parte de la Gran Vía forman una unidad con esas dos prolongaciones verdes al oeste y centro de la ciudad que debe ser -al menos- una perspectiva del futuro de esta ciudad.
Nosotros no pensamos que en el siglo XXI sea "imposible" la peatonalización del Prado. Quizá habrá que renunciar a Recoletos mántenuiendo el tráfico rodado de la calle Álcala y compensarlo con la apertura de los jardines de Defensa en Cibeles.
No sabemos si la recuperación verde de los dos valles más importantes de una ciudad es una tarea para la misma generación, pero debe ser una perspectiva a no perder. Siza también habría hecho otro proyecto si no se le hubiera hecho partir de la base de " sin túneles" y "sin peatonalización". Él lo ha comentado, que si se hubiera partido de otra base su Proyecto hubiera sido otro. Así es que otra paradoja es que resulta que su primer proyecto, que partía de salvar los árboles terminaba cercenando la vida de muchos. Pase lo que pase, tenemos que agradecer a la baronesa Tita Cervera haber capitaneado la revuelta que salvó la vida de más de 600 árboles que planeaba destruir el Proyecto anterior del Ayuntamineto de Ruiz Gallardón y el actual equipo Siza. Revuelta sin la cual hubieran perecido. Nosotros lo hemos repetido mucho y lo reiteramos oytra vez: ningún proyecto que no garantice la vida verde de los árboles del Paseo del Prado.
Manuel Ángel Blázquez Aldana Presidente en funciones de la Asociación de vecinos y comerciantes del eje peatonal.
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